
Biografías
Coordinado por Ricardo
Bruno
ricardoebruno@yahoo.com.ar
Béla
Székely
por Enrique
Acuña
(Transilvania, 1892; Argentina, 1955)1
Es imposible liberarse de la segregación constitutiva en esta etnia
con las consideraciones de Marx, y mucho menos con las de Sartre.Por este motivo especialmente la religión de los judíos
debe ser cuestionada en nuestro seno.Jacques Lacan.
Proposición de 1967Buenos Aires, exilio (1938)
Cuando amarraba el barco al puerto, no había una comitiva de la Asociación Psi coanalítica Internacional esperándolo, sino el galpón de refugiados llamado "Hotel de Inmigrantes" donde Béla Szèkely pasaría a hombrear bolsas. Luego vendrá el encuentro con quien lo reconocería en su sabiduría, el doctor Alfredo Calcagno de La Plata, sorprendido ante el psicoanalista de Budapest y su mujer Irene con el pasaporte de judíos huyendo de Auschwitz. Extraños, dirá: él cuidaba una maleta con una batería de tests, mientras su mujer cual Penélope, tejía arrullando un niño imaginario que habría perdido en el campo de concentración. 2
Esta semblanza que recupera Germán García (1) de un a interesante novela de Aurora Venturini (2), contiene en potencia los polos de interés de aquel analista de lenguas eslavas: su pasión por encontrar un método para acceder a las raíces inconscientes de la religión y el racismo.
Si el psicoanálisis existe entre la ciencia y la religión, en su rasgo "extraterritorial" de una topología de dentro/fuera de lo constituido del saber como verdad, entonces, por su excepcionalidad podríamos rescatar del naufragio la obra de Béla Szèkely.
Una entrada de Freud antes de A.P.A.
Nacido en Transilvania en 1892, muere en Chascomús, Argentina en 1955. Es quien introduce no solo la aplicación diagnóstica del test de Rorschach como algunos señalan, sino también la difusión de la obra de Sigmund Freud en Argentina. Apenas aprendido el idioma castellano, en 1939 y al año de arribado al país es cuando pronuncia diez conferencias en el Colegio Libre de Estudios Superiores (3) -fundado por Aníbal Ponce y continuado por Vicente Fatone- explicando los conceptos a un público de intelectuales, en su mayoría filósofos. Es un instante de la recepción Argentina al psicoanálisis que todavía no contaba con la fundación de la A.P.A. en 1942 con Angel Garma como representante de Ernest Jones.
Fuera de esa pertenencia por su carácter de analista laico y en homenaje al recién desaparecido Freud, Székely comienza captando su público con una retórica de analista ciudadano al decir: "Las formas y circunstancias de una conferencia implican: palabra viva, una verdadera transferencia, en el sentido psicoanalítico, entre el orador y el publico. La palabra se ablanda se suaviza, pierde su agudeza, su exactitud. La transferencia hace de la conferencia una obra colectiva".
En esas intervenciones se observa que traduce y transmite, es decir interpreta una política en tono riguroso -técnica, metapsicología, teoría sexual- pero sin olvidar los puntos de aplicación , de modo que los títulos de cada capítulo son entre otros: "Psicoanálisis del antisemitismo", "Una criminología psicoanalítica", "El psicoanálisis en la literatura y el arte", "Psicoanálisis de la guerra" y llamativamente para el contexto una conferencia titulada "Freud con Marx".
Formado bajo la constelación de influencias del post-freudismo entre las dos grandes guerras, en el capitulo titulado "El tratamiento psicoanalítico" recupera a Wilhelm Stekel con su técnica activa de tiempo breve y del conflicto aquí-ahora que se opone a los analistas ortodoxos.
Luego se liga a Alfred Adler con la "psicología individual" y adhiere a la educación en la infancia. Con Wilhem Reich en su consideración del "carácter neurótico como forma de lo social" y luego la pertenencia al movimiento Sex-Pol en una creencia en la sexología. Por último, muestra simpatía al freudo-marxismo vía Siegfred Bernfeld.
En el plano de la difusión del psicoanálisis bajo la glosa de la divulgación fue leído su Diccionario de Psicología (4), y para los psicólogos de técnicas psicométricas el libro sobre el test proyectivo de Rorschach, pero también y como avanzada progresista a la aplicación educativa, escribe su libro La evolución sexual de la infancia.
Será recién en El antisemitismo su historia, sociología, psicología- (5) redactado en sus años en Hungría, donde captamos a Béla Szèkely, ("un analista a la deriva") en una posición trans-religiosa solidaria a la de Freud si seguimos la lógica de una operación donde alguien que se convierte en "un judío sin Dios" cuando un significante permite la revelación de "Dios es inconsciente", aunque culmine con un abrazo final a la religiosidad.
Un Programa en excomunión 3
La erudición y el eclecticismo de B. S. se transforman en acto fundacional en 1940 cuando crea el Instituto Sigmund Freud y luego otros de psicología en Chile y Brasil en la perspectiva de la minoridad (como el Instituto de Psicopedagogía de Minoridad de La Plata donde lo apadrina Calcagno). (**)
Es la puesta en acto del higienismo desde un enfoque educacional que lo pone en serie con Víctor Mercante, y Aníbal Ponce. 4
Pero es su posición frente al único legítimo Angel Garma, lo que lo conduce a cuestionar la formación A.P.A. de los analistas, soportada menos en los análisis que en la habilitación de profesiones médicas. Su influencia en el psicoanálisis local llego a varios como Jaime Bernstein -fundador de la Facultad de Psicología de Rosario y de la editorial Paidós- y "en 1940, había participado en la primera reunión que tuvo por objeto la creación de una asociación psicoanalítica local, y en 1942 había prestado a Marie Langer las obras completas de Freud y algunos trabajos de Melanie Klein" (7)
Años después, B. S. empezó a "vivir en Cristo". "Se convirtió sin aceptar los dogmas de la iglesia católica ( ) se acercó a Victor Frankl, después a Igor Caruso, para encontrar la inclusión en una nueva religiosidad. En definitiva fue perdiendo sus insignias (judío, psicoanalista de izquierda) sin que sepamos si encontró algo diferente o simplemente se dejó llevar. Murió cuando estaba en al letra "T" de su Diccionario de Psicología". 5
La resistencia al psicoanálisis, dice, es de los mismos analistas y depende de factores externos (la ignorancia y la trivialización) e internos (la falta de formación y el dogmatismo). Si Ernest Jones se ocupa de desacreditar la apropiación del marxismo por el psicoanálisis de Wilhem Reich, Angel Garma con su programa importado de Nueva York, se opondrá a los psicólogos como B. S. cuyo programa de las conferencias de 1939 caerá en la aplicación psicológica, degradando su programa a la "minoridad" analítica. ¿Un retorno de la pulsión de muerte que cae sobre su talento?
Dice en esas conferencias sobre e l antisemitismo que Freud considera en el Moisés el origen del odio al pueblo judío: "La envidia que despiertan los judíos débese al hecho de que consideran a los primogénitos como los niños preferidos del Dios padre, cosa que todavía no ha llegado a ser soportada por los pueblos ( ) la costumbre adoptada por los judíos para distinguirse, la circunsición es una impresión extraña y desagradable, y esto puede expli-carse porque evoca la temida castración, removiendo recuerdos de tiempos primitivos, justamente olvidados (...) El odio a los ju-díos es, en el fondo, odio al cristianismo y no hay por qué sor-prenderse de que en la revolución nacional-socialista alemana se exprese claramente esta íntima relación de las dos religiones monoteístas." 6
O bien el motivo de matar al padre, dice B. S.: "la acusación de que los judíos son los responsables de la muerte de Jesucristo (...) También las religiones paganas, precursoras del judaísmo, están llenas de historias de tales re-beliones y asesinatos en las que el Dios Hijo vence al Dios Padre."
Otra seria considerar la religión judía como una religión del Padre, la cristiana es una religión del hijo. Luego piensa la segregación social basada en el rechazo a la diferencia cuya consecuencia real es el exterminio: "Es un hecho extraño que los judíos se hayan suicidado en lugares donde no había peligro alguno para la comunidad judía. Tal actitud explica, en el orden psicológico, una especie de venganza frente a Dios que había abandonado a los judíos. En esa época se suicidaron más de cien mil judíos. El judío mato a Dios en su alma."
La segregación es explicada en otro libro como dependiente del fenómeno de lo siniestro que Freud considera en el oxímoron de "la inquietante extrañeza" como aura del Unheimlichkeit, voz que B. S. traduce como "temible por extraño" 7.
Actualidad del antisemitismo
El debate histórico demuestra al significante "judío" como una excepción social que pasa del fondo religioso al político y que sufre transformaciones de aquello que Bruno Bauer llamo "la cuestion judía" y a la cual Karl Marx agrega el conflicto de "clase" - es decir el síntoma- en sus páginas socialistas. 8
En ese pasaje de lo religioso a lo político, la cuestión judía como pregunta deja abierta respuestas diversas. Pero cuando se formula en términos de problema social y se apela a una solución definitiva el resultado es el campo de concentración como prueba de existencia del goce mortífero en las bodas de la ciencia y la locura que se realizaron bajo el programa del nazismo. 9
Ese programa condujo al exterminio de lo segregado como solución "final" de una Europa que luego de la Segunda Guerra (1946) deviene "unificada", y mantiene por fuera a un Estado (de Israel) que limita su expansión ilimitada. Por esta marca aborda el problema actual del antisemitismo llamado ahora antijudaismo, el filósofo Jean Claude Milner.10
Su hipótesis es que el nombre judío es soporte de una excepción. La sinonimia de ese nombre alude a "estudio y talento" en un tiempo y espacio bien ubicado en la Alemania del siglo XIX. Nombre que se origina en el estudio fariseo de la Torá, lectura a la letra de la interpretación sagrada; luego se hace sinónimo de "usura y dinero", o de clase burguesa empresaria americana, o de cultura e intelectualidad, pero también de Shoa como "la victima" del nazismo. 11
El desarrollo de la hipótesis concluye con la afirmación que siguiendo a Lacan, "la religión del futuro será el racismo" el porvenir ahora sería "anti-judío". Para Milner eso obedece a que el nombre judío condensa, y esa es la eficacia de su rechazo; un cuadrípodo de términos: la diferencia sexual hombre/mujer y la transmisión de una ley del padre/hijo .
A esta posición radical de Milner contesta Slajov Zizek, en una respuesta de corte hegeliano y dialéctica 12: "Los judíos son elevados así a la condición de objeto a ("Nuestro objeto a ", el título del folleto de François Regnault sobre los judíos), el objeto-causa de (nuestro occidental) deseo, el obstáculo que eficazmente sostiene el deseo y en la ausencia de la cuál nuestro deseo desaparecería."( ) "¿Hoy no son más bien los Palestinos, estos "judíos entre los árabes" un tipo de objeto a, la intersección de los dos conjuntos, de los israelitas y los árabes, el obstáculo de su paz? La ironía que evita Milner es que, hoy, son los musulmanes, no los judíos, quienes son percibidos como una amenaza y un obstáculo para la globalización". Zizek hace de "musulmán" es decir el otro de la diferencia para mantener el conjunto abierto.
En Argentina leemos el modo en que se produce el ascenso a los extremos: frente a la falta de un juicio definitivo que esclarezca y decida sobre el atentado a la AMIA, al fracasar la sanción jurídica del Estado, la nueva dirigencia de esa entidad se presenta con la insignia de la ortodoxia que apela a "lo genuino", en un llamado a la identidad y la tradición religiosa como forma de respuesta a la segregación.
Para nosotros el nombre judío en oposición al nombre árabe adquiere la consistencia de una causa religiosa, militar, jurídica, olvidando la naturaleza vacía de esa (x) que de lo singular atañe a la causa. Vaciamiento que hace lo real como imposible de localizar en la sociedad, el Edipo o el campo de concentración.
El retorno de lo rechazado.
Para Lacan ante la cuestión de la selección de los analistas para su Escuela y la lógica de lo notodo aparecen tres nombres posibles para designar lo que anuda el precario arreglo de un sujeto en el lenguaje que el designa como lo judío, el deseo del analista y el objeto a. 13
En la segunda versión de La Proposición (8) observamos un desplazamiento en los ejemplos de lo rechazado. Lacan anticipa un predominio del discurso capitalista y recurre a una cierta premonición acertada: "nuestro porvenir de mercados comunes, se balanceara con procesos de segregación" y "Es el advenimiento, correlativo a la universalización del sujeto procedente de la ciencia, del fenómeno fundamental cuya erupción mostró el campo de concentración. Quien no vé que el nazismo no tuvo aquí sino valor de reactivo precursor".
Asiste al debate sobre las formas de sociedad y los mecanismos constituyentes como el efecto de segregación producido. Hablará entonces de una "triple facticidad": considerar el Edipo (la familia y el Nombre-del Padre) en lo simbólico, las Sociedades, cuyo ejemplo son la misma fundada por Freud (I.P.A.), la iglesia, el ejercito; en lo imaginario de las identificaciones de la masa, y finalmente la Segregación en lo real del campo de concentración correlativo al efecto de la ciencia.
En los tres registros S., I., R., Edipo, Sociedad, Segregación se corresponden y se anudan por otros nombres: lo judío, el deseo del analista, y el objeto "a". Si esas tres excepciones funcionan es porque son una (x), Lacan sugiere que el deseo del analista contraejemplo al Universal en tanto trata con lo rechazado, sería reprimido por el discurso contemporáneo, el de la ciencia y el racismo.
Entonces, se desprende que todos los discursos segregan lo real, mientras el psicoanálisis tendería a hacer aparecer ese goce como diferencia con los ideales. Se constituye así como un conjunto abierto pero paradójico: por un lado hace existir el elemento excepcional del goce y, a la vez, lo incorpora como siendo asumido por el sujeto en una nueva identificación.
Volviendo a Bela Szèkely como soporte de una excepción en la entrada del psicoanálisis en la Argentina, revisando su vida singular recordamos una política ejemplar en sus fundaciones fuera de la selección de los analistas de su época, una episteme ecléctica y múltiple, y finalmente su clínica desviada hacia la educación. El nudo de esas tres dimensiones es la invención de un programa que demuestra que toda enseñanza no puede hacerse sino en el reverso de la época y descentrado del saber ya establecido.-
Bibliografía:
(1) García, Germán: El psicoanálisis y los debates culturales. Ejemplos Argentinos. Capitulo 11. "Béla Szèkely, un analista a la deriva". Editorial Paidós. Buenos Aires, 2005.
(2) Venturini, Aurora: Nanina, Justina y el doctor Rorschach. Prólogo de Alfredo Eric Calcagno. Edit. Dunken. Buenos Aires, 2003.-
(3) Székely, Béla: El psicoanálisis.Teoría-aplicación. (Conferencias en el C.L.E.S.). Prólogo de Emilio Mira y López. Ediciones Claridad, Buenos Aires, 1940.-
(4) Székely, Béla: Diccionario de Psicología, 2 volúmenes, Editorial Claridad, Buenos Aires, 2000. (última edición)-
(5) Székely, Béla: El antisemitismo. Su historia, sociología, psicología. Editorial Claridad, Buenos Aires, 1940. (Traducción del húngaro por Olivier Brachfeld)
(6) Lacan, Jacques: El Seminario 11. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Ediciones Paidós, Buenos Aires,1987.
(7) Dagfal, Alejandro: Entre París y Buenos Aires. Para una historia del psicólogo en la Argentina, Buenos Aires, Paidós (en prensa).
(8) Lacan, Jacques: "La proposición del 9 de octubre de 1967 ". Ornicar 1. Ed Petrel, Barcelona, 1981.-
Béla Székely (1892 / 1955)
Bibliografía de sus obras editadas en castellano:
- Del niño al hombre: guía para los padres y los maestros sobre la educación de los niños . Buenos Aires: Claridad, 1940.
- El antisemitismo: su historia, su psicología, su sociología. Buenos Aires: Claridad, 1940.
- El psicoanálisis: teoría, aplicación. Buenos Aires: Colegio Libre de Estudios Superiores, 1940.
- Teoría y práctica del psicodiagnóstico de Rorschach. Buenos Aires: Instituto de Psicología, Facultad de Filosofía y Letras, UBA, 1941.
- La evolución sexual de la infancia: tratado psicoanalítico sobre la educación y la higiene sexual. Buenos Aires: Claridad, 1941.
- El niño neurótico: introducción a su reeducación y psicoterapia. Buenos Aires: El Ateneo, 1943.
- De Taylor a Stajanov. La Plata: Ed. Colomino, 1946.
- Los Test. 1a ed. Buenos Aires: Kapelusz, 1946. [2a y 3a ed. 1948].
- El proceso de Nuremberg: las investigaciones psicológicas del punto de vista médico legal. Buenos Aires: Archivos de Medicina Legal, 1950.
- Diccionario enciclopédico de la psique. 1a ed. Buenos Aires: Claridad, 1950. [Última ed. bajo la dir. de Ricardo Bruno: Diccionario de psicología. 9a ed. 2000].
Enrique Acuña es psicoanalista, Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana, del Centro Descartes, Docente del Instituto Oscar Masotta y Director de Enseñanzas de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata. Autor del libro Resonancia y silencio Psicoanálisis y otras poéticas- Ediciones de la Universidad Nacional de La Plata., 2009.-
(**) En enero del 2010 se fundaron los "Archivos Bela Szèkely" de la Biblioteca Freudiana, de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata, en homenaje a quien introdujo la lectura de Sigmund Freud a esa ciudad.-
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