Análisis didáctico
El interés por la formación, y primordialmente por la responsabilidad profesional del psicoanalista, estuvo en todo momento presente en el ejercicio clínico de Ferenczi, tomando cuerpo en su obra a partir de la publicación de sus primeros escritos técnicos y hasta el final de la misma.
Entre sus contemporáneos Ferenczi fue el primero, y durante un largo tiempo el único, en admitir que no todas las dificultades que existen a lo largo de un tratamiento son atribuíbles a resistencias del paciente. Sostenía que también el analista podía entorpecer su curso debido a sus propios conflictos personales, que podían hacer que llegara a actuar sádica o libidinosamente con su paciente, a sus contra-resistencias, etc. Quizás venga al caso recordar que Ferenczi fue el primer psicoanalista que se sometió a un tratamiento psicoanalítico, y nada menos que con el propio Freud.La sinceridad respecto de la labor terapéutica no fue sólo un postulado teórico. En la presentación de sus casos clínicos solía incluir una minuciosa descripción de sus intervenciones, aún cuando éstas no hubiesen sido afortunadas, e inclusive hubieran provocado un fracaso terapéutico.
En este contexto, sostenía que el análisis del analista es fundamental, pero no desde un punto de vista meramente didáctico, sino como una forma de abordar sus conflictos de modo tal que interfieran lo menos posible en su labor profesional. El análisis del analista era, para Ferenczi, la segunda regla fundamental del psicoanálisis.Ya he dicho repetidamente, en ocasiones anteriores, que, en principio, no puedo admitir diferencia alguna entre un análisis terapéutico y un análisis didáctico, a lo cual deseo todavía añadir lo siguiente: así como con fines terapéuticos no se precisa llegar siempre a la profundidad de que hablamos al referirnos a un análisis completamente terminado, el analista, del cual depende la suerte de tantas otras personas, debe conocer y controlar hasta las más mínimas debilidades de su carácter, y esto es imposible sin un análisis plenamente acabado.
Ferenczi consideraba que una formación que incluyera el análisis personal, ofrecía la ventaja adicional de que cada cual pudiera experimentar en sí mismo la bondad de las teorías enunciadas y la eficacia del método empleado. De esta forma, ponía el carácter supuestamente didáctico del análisis del analista en un segundo plano.