Desarrollo del sentido de realidad
En 1913 Ferenczi escribe lo que es considerado como el primer artículo psicoanalítico sobre el desarrollo del Yo. Estudia el sentimiento de omnipotencia como síntoma que se adhiere con intensidad en el caso, por ejemplo, de los neuróticos obsesivos y la omnipotencia propia de sus pensamientos, la superstición, y las equivalencias entre pensamiento y acción.
La neurosis obsesiva es un retorno de la vida psíquica a una etapa infantil del desarrollo, caracterizada entre otras cosas por el hecho de que la actividad de inhibición, de actualización y elaboración del pensamiento, aún no se ha interpuesto entre el deseo y la acción, y que el deseo es seguido espontánea e infaliblemente por el gesto apropiado para realizarlo: un movimiento para evitar la fuente de desagrado o para acercarse a la fuente del placer.
Para Ferenczi, el sentido de realidad se desarrolla siguiendo una serie de etapas sucesivas:
En otros escritos, Ferenczi llamó a los estadíos de omnipotencia y realidad, como estadío de introyección y estadío de proyección respectivamente.
Ferenczi considera a la neurosis obsesiva, junto a la supersitición y la magia, como una regresión a este estadío evolutivo de omnipotencia infantil.
Cabe recordar, dicho sea de paso, que Ferenczi fue el primer analista de Melanie Klein, quien se apoyó en sus ideas acerca del simbolismo y la identificación como una anticipación del mismo, surgida de las tentativas del niño por reencontrar en todos los objetos sus propios órganos y funciones. Alentó a Klein y a otras colegas (Ada Schott y Anna Freud) a dedicarse al análisis de niños, pues estaba convencido de poder saber más de la neurosis del adulto a partir del análisis del psiquismo infantil, tal como lo afirmara en 1913 en la publicación de su artículo Un pequeño hombre-gallo.