La conceptualización de la identificación proyectiva implica la explicitación de una modificación sustancial en relación al concepto de autoerotismo y narcisismo primario. Klein abandona el concepto freudiano explicitado en Introducción del narcisismo al formular la existencia de un yo temprano y relaciones de objeto que se establecen en los inicios de la vida postnatal. La descripción de la identificación proyectiva e introyectiva implica el establecimiento de relaciones de objeto narcisistas, por cuanto el objeto es considerado una extensión del self pero de ninguna manera esto es compatible con el concepto clásico de narcisismo primario.
En 1952, en Orígenes de la transferencia afirma la coexistencia de la relación de objeto con el autoerotismo y el narcisismo, a los que no considera etapas sino modalidades de dichas relaciones objetales.
En nuestra teoría el autoerotismo se basa en fantasías relativas a un pecho interno bueno gratificador que es proyectado en una parte del cuerpo del bebé mismo, que se convierte entonces en representante del pecho(...) De este modo puede aceptar y dirigirse hacia el pecho externo, real, cuando éste reaparece.
De este modo, el autoerotismo es una modalidad de relación objetal que favorece la conexión con el objeto externo. El bebé se apoya en el objeto bueno interno para acercarse al objeto externo.
El narcisismo implica un mayor desarrollo yoico, el bebé se siente expuesto a la frustración y surge hostilidad hacia el objeto al que considera fuente de dolor. Dicha hostilidad lo lleva a alejarse del objeto externo y refugiarse en el interno, o sea que no es primario sino defensivo.Como vemos, la función del objeto interno es opuesta en uno y otro caso en cuanto a la relación con el objeto externo. Esto explica que el retorno al objeto externo sea más difícil en los estados narcisistas que en los autoeróticos. Klein postula claramente que tanto el autoerotismo como el narcisismo implican mecanismos de proyección e introyección y relaciones objetales.
Esta diferenciación con los conceptos freudianos se relaciona con una divergencia metapsicológica importante en lo que se refiere a la constitución de las representaciones: el concepto de fantasía inconsciente implica un origen distinto del objeto (origen endógeno)que el que supone el concepto de vivencia de satisfacción y gratificación alucinatoria de deseos (origen exógeno).